jueves, 11 de junio de 2026

VIAJERO DE LA VIDA

 

El a, b, c, de las cosas

en neta interpretación,

es deducción filosófica

que hace fluctuar mi razón.

 

No acredito todo, es cierto,

y dudo de lo que se ha dicho;

sacando mis conclusiones

que no obtengo por capricho.

 

¿Porqué confiar en visiones

que suelen ser generales,

sin obtener deducciones

que siento como más reales?

 

El tener propias ideas

es grito de libertad,

ya que es la única manera

para lograr avanzar.

 

En los hechos de la vida

no hay un punto verdadero,

pues la verdad está escrita

en el sentir del viajero.

 

Jorge Horacio Richino

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miércoles, 10 de junio de 2026

MÁS ALLÁ DE TODO Y DE NADA


 

MÁS ALLÁ DE TODO Y DE NADA

 

Más allá de la vida y del tiempo,

más allá de los viejos recuerdos;

una ausencia se esfuma en la bruma

y el negro vacío, tan solo es silencio.

 

¿Quién domina la nada sin tiempo

en el velo oscuro de amargo secreto?

¿Dónde acecha el vacuo silencio

que solo se hiela al pasar del viento?

 

¿Será que esas sombras que jamás veremos

vivirán tan solas al no haber momento?

¿O será la noche y un vacío inmenso,

quien domine el todo?... ¡Nunca lo sabremos!

 

 

Jorge Horacio Richino

Copyright

lunes, 8 de junio de 2026

Poema: ¡PRESENTE! - Para Domingo Faustino Sarmiento - Libro FACETAS de Atilio Veronelli (1942) Bs. As.

 Del Libro de lectura "FACETAS" para alumnos de cuarto grado en Argentina (año 1942)

Autor: Atilio Veronelli.

 

 

Poesía sobre "Domingo Faustino Sarmiento".

"Padre del aula"

 

¡PRESENTE!

 

 

 

Llueve,

del  cielo plomizo

muy rudas desatan,

vencidas las nubes,

raudales de plata.

 

Las iras del cielo,

el rayo que mata,

y los campos solos

se cubren de agua.

 

Una casa baja

de paredes blancas,

flamea en lo alto

nuestra enseña patria.

 

Dos hombres conversan

de cuestiones varias,

recio el temporal

en su furia ataca.

 

Dice el Director:

La escuela cerremos

pues nadie podría

cruzar entre el lodo

con este aguacero.

 

Y el maestro afable:

Esperar podemos

por lo menos uno;

uno a quien no aterre

el caer del agua

ni el rugir del viento.

 

Y en esas estaban

cuando ante su vista,

chorreando de agua,

la ropa empapada,

las medias caladas,

los ojos brillantes,

la mirada altiva;

dice buenos días,

se quita su capa,

se torna a su asiento

y estudia y estudia...

Domingo Sarmiento.

 

 

Ruge afuera el tiempo,

sin paz, inclemente,

y al pasar la lista

una voz se escucha

que al nombrar "Sarmiento",

contesta:  Presente!!!

 

 

Del Libro “Facetas” de Atilio Veronelli